Soy uno de los pocos que piensan que el fútbol y la política van de la mano; lo digo por muchas cosas que se fundamentan especialmente en materia social, cultural, económica e inclusive en el ámbito relacionado desgraciadamente a la corrupción, del cual se va a hablar en este sitio. En el fútbol colombiano, tal y como acontece en materia política ha existido a lo largo de la historia la maldita corrupción que es la madre de todos los vicios. La corrupción ha penetrado al fútbol nacional de manera ostensible y por culpa de esto es que me he tomado el tiempo de realizar el presente blog pues quiero que debatamos con el fin de buscar posibles salidas y posibles causas independientemente de lo que yo pueda decir. Asimismo considero pertinente, para un mejor entendimiento, desglosar lo que denominé como los caracteres de la corrupción en el balompié local, los cuales llamaré así: ROSCOGRAMA en el fútbol colombiano, manejo de medios de comunicación, comisiones y salarios de jugadores y directivos. Sin embargo solo explicaré el primero ya que considero que los otros dos no tienen mucha explicación pues no me parece difícil de comprender, de todas formas como método de interpretación para ellos se puede la malicia (ser mañoso).

Antes de describir las características de la corrupción en el fútbol, quiero decir que la formación en el jugador es vital para evitar o explotar el karma de la corrupción. Y toco dicho concepto porque sucede que siempre se han venido generando un sinnúmero de preguntas para los hinchas, periodistas, y demás población colombiana del por qué allá si y acá no, ya que miramos que países como Brasil y Argentina que a pesar de tener problemas políticos y económicos similares a los nuestros, son potencia mundial en el deporte rey, exportando centenares de jugadores al año y ganando campeonatos por todo el mundo a nivel de selecciones y clubes.

A continuación unas de las millones de preguntas que nos hemos hecho sobre el fútbol en nuestro país.

· ¿Qué será lo que sucede con los jugadores argentinos y brasileros que son figuras en las mejores ligas del mundo y que pasará con los nuestros que triunfan en el exterior por pequeños lapsos?

· ¿Por qué los jugadores argentinos y brasileros a los 20 años de edad ya se comportan como unos profesionales completos en el deporte más popular del mundo y son figuras en los mejores equipos del mundo y en sus selecciones?

· ¿Cómo hacer para que un jugador que proviene de familia humilde logre trabajar (jugar para el caso) en el exterior sin tener contratiempos de relaciones culturales, de disciplina e incluso de actos delictivos (recordando que hay una lista inmensa de jugadores nacionales por el mundo haciendo de las suyas en casos de drogas, homicidios, entre otros)?

· ¿Cuál es la formula para que los jugadores no se dejen tocar por la corrupción, que es el mayor karma que sufre Colombia en todos los ámbitos?

· ¿Qué clase de formación se le está dando en nuestro país al deporte?

Para mi la respuesta es muy sencilla, es una cuestión de FORMACIÓN, porque si bien en la tierra de Maradona y Pelé también existe la corrupción a niveles gigantes en el ámbito político, por citar un ejemplo, ésta no toca al fútbol, o si lo toca, no lo afecta tanto, pues al menos en el crecimiento de un jugador, no produce las nefastas secuelas que le deja a los nuestros.

Pero se preguntaran muchos, ¿Qué tiene que ver la formación deportiva de un jugador, con el hecho que éste se involucre en un acto de corrupción (entendiendo la corrupción desde los 3 caracteres planteados al comienzo)? Mucho, porque en Colombia pasa que se ha llegado a un punto en el que el jugador deja de tener aspiraciones deportivas, que se vislumbran en el rendimiento de la selección nacional especialmente y se conforma con algo económico que le alcance para vivir dignamente y darse ciertos lujos. Caso Johnier Montaño, de quien se esperaba que fuera el reemplazo del Pibe, pues a los 17 años ya era figura de la selección en la Copa América y jugador del Parma Italiano donde años atrás había triunfado Faustino Asprilla. Podría citar muchos otros casos, como el de Juan Carlos Toja, quien tenía un futuro grande y prefirió irse a vivir bien y ganar bien en Estados Unidos, pero no lo hago porque no acabaría nunca.

Entremos ya para no extendernos mucho, en la característica de corrupción en el fútbol que prometí explicar, la del ROSCOGRAMA, teniendo en cuenta que dicho concepto se utiliza en la actualidad para describir acciones encaminadas a apoyar el soborno, el clientelismo, la estafa, entre otras, con el fin de obtener logros personales que van en contra del interés general. Esta moderna y fea palabra se aplica en el fútbol colombiano especialmente en 2 esferas

La primera en las selecciones nacionales que desde la llegada de Pachito Maturana para las eliminatorias de 1990 se aplica. Pachito implementó la ROSCA PAISA demostrando con ello que si Antioquia se hubiera independizado, como muchos en un momento histórico pretendían, Colombia no hubiera ido a varios Mundiales seguramente. Junto a Pacho, otros técnicos han armado su ROSCOGRAMA, con la diferencia que ahora no es en base a una región sino a jugadores específicos, que sin importar que sean los más petardos del combinado patrio los siguen llevando así sean suplentes, el aporte mas sobresaliente del Chiqui García fue su hijo (retirado del fútbol a temprana edad), el de Reinaldo Rueda fue insistente convocatoria de Bedoya y Juan Pablo Ángel, y el de Jorge Luís Pinto (Q.E.P.D. como timonel de la tricolor) su terquedad plasmada en Rodallega, Edixon Perea, Julián Anchico, Estiven Vélez, y Carlos Sánchez;

La segunda esfera del ROSCOGRAMA se da a nivel de clubes y así como no tiene mucha explicación, no tiene tampoco mucha comprensión que en equipos como el Junior de Barranquilla se roten los técnicos siempre, nunca salen de la ROSCA de Comesaña ( 5 ocasiones), el zurdo López (6 ocasiones), Dulio Miranda (4 ocasiones), Carlos Peña (8 ocasiones), solo por citar algunos y lo peor es que si se pone un entrenador diferente a ello difícilmente triunfará, pues le harán la vida imposible.

Ayudemos a salvar el deporte más popular del mundo en Colombia, evitando que este se deje tocar por la corrupción, que como vimos afecta desde el proceso de formación deportiva de un jugador, hasta los resultados de una selección nacional.